Dicen, sobre como llegan los versos de un poema hasta la página escrita donde los leemos, que unos han sido encontrados en ese viaje eterno de la mente, y otros construidos materialmente por el poeta. En ambos casos, añadiría yo, han necesitado de un gusto especial y de una vida alerta y dedicada a los encuentros con las palabras y sus significados. Sólo desde ese estado de vigía se puede construir un mundo poético.

Así fueron tus primeras palabras para prologar el libro por el que apostaste: Poesía sola, pura premonición. Este libro fue tan solo una de esas cosas que nos unieron en nuestro trabajo por el arte y la literatura, porque el resto quizás sea de un material difícilmente imperceptible pero maravilloso y, por lo mismo, la palabra escrita no basta. Querido Paco, los encuentros con la palabra también nos llevan al encuentro con los verdaderos amigos y hacen eterna la luz de su compañía en este camino que es la vida.

Un abrazo desde mi corazón y hasta la eternidad.

homenaje

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