Nací en Zarautz, un pueblo de la costa vasca, y eso marca. Bueno, en realidad quiero decir que lo que marca es el mar, un tema recurrente en mi poesía aunque por ahora viva en la ciudad. Pero si tengo que decir algo de mí, podría contar que cada vez hablo menos y que con el paso del tiempo escucho más. Podría decir también que he escrito y he publicado, no lo puedo olvidar. De los últimos libros editados, destaco tres novelas: De temblores, Tangomán y Un poco de paz; dos poemarios: Lo que veo yo cada noche y La felicidad de estar perdido; un ensayo: Poemas de la servilleta y un libro de memorias de poeta y editor: Los sentimientos encontrados (2005-2007).

portadAutorretratos

Portada del libro Autorretratos, que será publicado en el mes de marzo por la editorial El Desvelo. 

Puedo reconocerme en la derrota de un modo sereno y, por eso mismo, aparecer tranquilo ante los ojos de los demás; ya no desconfío de los hombres tal como lo hacía en el pasado. En el presente, aparentemente más quieto que antes, me siento vivo, mucho más libre, más apacible, a diferencia de aquella época en la que intentaba cambiar el mundo y no me gustaba lo que veía, por más que la poesía me ayudara a veces a comprenderlo y, a menudo, me pidiera que lo dejara todo para ser feliz algún día. Cuando escribo, no obstante, siento que el tiempo pasa rápido. Si me siento vivo todo es, como el mar que aparece al fondo de mi existencia, mucho más bello.

Anuncios