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La Galla Ciencia, por Isabel Alamar, 25 de mayo de 2015.

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Este prolífico autor que nos ha dejado ya títulos inolvidables como VEN, ABRÁZAME, su anterior poemario, y que ahora mismo está promocionando su última novela, TANGOMÁN, recientemente publicada por El Desvelo Ediciones, no para de indagar en los secretos de la vida. Y como sin duda uno de ellos es la felicidad, este es el tema que aborda en este libro, donde alcanza importantes conclusiones. En la página 25 nos dice: “La atracción de seguir adelante sin pensar mucho”, versos que aluden a la sencillez, a la claridad, y a un intentar no complicarnos demasiado la vida a nosotros mismos, algo fundamental, para iniciar sin duda con buen pie cualquier camino.

Pero también podemos encontrar justo la idea contraria (¿y es que quién dijo que la felicidad fuera fácil o sencilla?), la de que cada uno de nosotros ha de buscar y encontrar su propio yo y su propio equilibrio personal. De hecho, en la página 40 nos habla de la importancia de tener siempre planes, proyectos, mantenernos activos, indagar, crear con ilusión:

La felicidad de construir
un algo imaginario:
una casa
una cabaña
un teatro
un refugio
en la senda del bosque
en el transcurso del camino
en la intemperie del paisaje.

Otro aspecto que se relaciona con el anterior es el de que debemos conocernos a nosotros mismos y que para lograrlo hemos de abandonarnos de vez en cuando, en silencio, y saber desconectar de todo. En la página 58 escribe:

La felicidad de abandonarse
como un corcho
en el agua.

Y en la página 83 retoma este concepto cuando apunta:

La felicidad de estarse quieto
y seguir adelante.
De sentir las cosas
por primera vez.
De hacerlas como si fueran
la última vez
que las hacem

Otro gran secreto para sentirnos a gusto, con nosotros mismos y con el mundo, reside en hacer lo que nos gusta y evitar las cosas que nos desagradan o molestan en exceso, y desde luego, desechar para siempre de nuestras mentes el descabellado paradigma de que tenemos que ser perfectos; así no es de extrañar que el autor escriba en la página 60:

De no gritar.
De hablar en susurros
de cantar aunque se haga mal.

Y en la página 71 continúe diciéndonos:

Y cada vez la felicidad de vivir
tal como somos. De vivir con poco,
tal como sentimos.

Y es que debemos adaptarnos a la vida, a sus diferentes momentos y situaciones, nos dice KM, por ejemplo en la página 84, con estas palabras sinceras:

La felicidad de responder a la vida
con el atuendo adecuado.
Uno para el sol.
Otro para el ruido.
Una camisa para el día.
El abrigo para la noche.

El libro está cargado de buenos y sabios consejos, en forma de versos cortos, sencillos, que fluyen bien, con el tono adecuado, para que nos lleguen y puedan orientarnos en esa ardua tarea que tenemos por delante de vivir cada día un poquito mejor.

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