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Paula Arbide 13

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero también eres de los demás,
de esos que te han elegido.
Me pertenezco a mí misma.
Soy y siento
, dices.
Y es verdad, eres como eres
aunque cambies.
Y te perteneces aunque te transformes
en mujer o en árbol
que lleva su melena a otro viento
y sus ramas más breves
a una tierra ilimitada
que descansa lejos.
Eres porque sientes lo que dices
cuando no te queda el aliento
como los abrazos que das
y que también –cómo no– pides.
No se trata de ese dar y de ese recibir
tan repetido en otros versos.
No se trata de decir ni de mentir,
sino de ser y sentir tal como dices.
Y sin embargo, no llora el día porque sí
ni ríe la luz por llevar la contraria
y porque es oscuro el fondo del corazón
y abrasa el fuego que respira dentro de ti
cuando los demás no ven lo que sufres
tal como ríes alguna vez
al sentir que no todo está perdido.
Eres o no eres y eres
porque fuiste vencido,
diría el silencio.
Soy y vengo, podrías decir tú.
Eras y vuelves, digo yo
cuando te veo desnuda
entre tanta ropa que te cubre
todo menos tus ojos.
Cuando respiras a lo lejos
lo que sientes cerca
mientras dices,
vivo y estoy viva
porque ya no me miento
.
Y esa frase que nadie antes que tú
pudo pronunciar con esa suavidad
que inmortaliza el tiempo
que no puede huir de sí mismo
es como pedir un abrazo
o dar uno más cercano si cabe.
Uno que aunque parezca alejado
está muy dentro.
Como esa melena que fue tuya
y ahora se transforma en color apagado.
Como esos ojos con arrugas que brillan
y ese olor que ya no es el mismo
y esas manos que son las que te agarraron
antes de la última caída
cuando respirar se hacía difícil
pero estabas obligado a hacerlo.
Ya ves, eres de los demás,
de esos que te han elegido.
Pero también eres lo que sientes
y dejas que los demás vean
como cuando te hicieron aquella fotografía
que, pese al paso de los años,
es la que mejor te representa
ante tanto naufragio:
triste e intensamente
con llanto, con lamentos de silencios
que ya se olvidaron
porque no nos puede el cansancio
sino el amor que nos enfrenta
a nosotros mismos.
Me pertenezco a mí misma,
soy y siento
.
Pero también eres de los demás,
de esos que te han elegido.
De esos que te quisieron
y quieren, como de esos otros
que vendrán a quererte también de lejos
cuando no te queda aliento
y sientes lo que dices.

© Kepa Murua, “Pero también eres de los demás”, 2013.
© Fotografía: Paula Arbide, 2013.

http://paulaarbide.com/photowriting/

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