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Itxina Bassarai

 

 

 

 

 

 

 

 
Desde mis ojos duermen los pájaros de la sabiduría de todos alejados. En apariencia callada que observa el cielo, en piedra que anda sobre la tierra con las sombras de la superficie. Y ahora que nadie contempla a nadie y la soledad en silencio se deshace, lágrimas seguidas como lluvia libres de astucia aparecen en el horizonte. Déjame que te diga, déjame que te cuente: no basta clavar tus ojos con la boca de la vida sorprendida para saber que el cielo corre rápido sobre las arrugas negras de la tierra.

Del libro, Itxina
© De la fotografía: José María Álvarez Fernández

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