Etiquetas

, ,

En cuanto a los autores, qué decir. Uno quisiera tener a un Hesse hasta el final, dar de comer a otro Brecht aparte, pero tenerlo cerca, abrir las puertas a un pobre parecido a Rilke, dejar a una especie de Walser que camine solo. La humillación es como una corriente de opinión en el mundo de la literatura. Pero qué pérdida de tiempo no reconocer la necesidad de un autor con sus cosas buenas y malas como persona, con su escritura ante todo.

En la edición literaria, siendo lo más importante la obra a publicar, el trato con el autor es crucial. Y si esto no se entiende ahora, se entenderá más tarde.

De 1996/2004. Los pasos inciertos (Memorias de un poeta metido a editor)

Anuncios