Etiquetas

,

El espejo de la poesía es un cristal sin fondo. Te miras en él y ves un paisaje lejano que cuando se acerca te abre los ojos por detrás. En las sienes se marca el nervio de la conciencia, una voz te susurra que la vida es un camino sin límites mientras el corazón suena como un tambor nervioso. Parece que nada tiene fin, mas la calma llega cuando te deslizas lejos del marco del espejo y miras su vacío transparente. Qué cosas tiene la poesía. Te coloca delante la realidad y te retrata desnudo. Coloca la realidad en su vacío y te muestra tal como eres. Sólo es eso. Pero no es un juego ni nada parecido. Por eso la gente tiene miedo y no conoce lo que tiene de verdad la poesía. Sólo es eso, un momento, atreverse. Ponerse delante de un espejo donde la realidad fotografía tu interior sin que puedas escapar a la incertidumbre del momento. El espejo es la poesía, el fondo la conciencia, el brillo las palabras que suenan huecas, la luz el resto de los objetos. Sólo eso, conocernos sin conocerse, verse sin ser visto, sentir como nunca antes hemos sentido.

 

Del libro, La poesía si es que existe

Anuncios