Etiquetas

,

El ángel de la palabra
duerme en el portal del sueño.
En la ciudad se encienden
las luces de día.

En los ojos de un indocumentado
se escucha el ruido de la noche.
La gente no cree en lo que no ve
y menos, en lo que tiene sentido.

Un avión cruza el cielo.
El límite está en la pérdida.
Hagamos lo que hagamos
dirán que nos queda la vida.

Que nos queda la palabra
como un arma de doble filo.
Cada uno tendrá que encontrar
el camino a casa entre las sombras.

Del libro, No es nada

Anuncios