Etiquetas

,

La periferia es un límite impreciso. Por una parte, estás aislado en la soledad, en tu trabajo como escritor. Por otro, no entras en el juego del poder o en las noticias de los medios y tampoco existes para la crítica. Inevitablemente hay que prepararse para vivir así, fortalecerse, porque esta misma condición de periférico, o de raro, te hace desaparecer, por sistema, de las antologías, de los galardones, de la llamada sociología de la literatura, que en este país es tan mezquina, pero, a su vez, tan necesaria para sobrevivir como escritor o como poeta.

Anuncios