Etiquetas

, ,

El País, agosto 2003.

No hay duda de que Kepa Murua representa una de las voces con mayor trayectoria en el campo de la poesía en este país. Sus libros alcanzan a menudo la segunda edición, cosa rara en el género que cultiva, y su nombre ha recibido una merecida fama entre los conocedores que lo mantienen como un autor de culto. Por tanto, hablamos de un escritor que ha conseguido muy buenos lectores. Ha visto su obra traducida al portugués, en Brasil, y al italiano.

Este autor, que ha cursado estudios de arte, se ha empeñado en un lenguaje poético nada fácil, que combina una mirada acerada sobre la realidad, con un entusiasmo importante por el arte de vanguardia, que resulta minoritario en el mundo de la palabra.

Ahora publica un libro de aforismos, un libro de fragmentos de prosa poética con un tema cerrado: La poesía y tú, un intento de aprehender la esencia de la poesía y, sobre todo, las relaciones entre poesía y lector, pero no un lector anónimo, sino un lector (ese tú enfático) presente, consciente, atento a la poesía.

En siete círculos el autor plantea un recorrido por varios temas centrales: dios y la lejanía, el amor, la derrota (que, a veces, se lee como vida), la muerte, este país (este sitio de nadie), la escritura y un séptimo apartado donde se da cabida a fragmentos aún menores que el aforismo, que construyen un poema…

Puede resultar cierto que los libros de aforismos presentan una exigencia determinante para el lector, que le obligan a leer con intensidad, sin distraerse, sin permitirle respiros, sin darle tregua en la exigencia. Lectura sin distracciones, pues. Mi táctica en estos casos consiste en una lectura doble: una vez saltando y picando de aquí y allá, de manera que cuando llega la distracción pueda rodearse, y una segunda lectura continua, en la que se cierra el libro si uno no puede seguir la exigencia del poeta, para continuar más tarde.

Pues bien, tras las dos tácticas de lectura, la envolvente y la lineal, quisiera confirmar la intuición profunda del libro, su expresión de claridad y rigor. Radicalidad de la palabra desde la primera línea del texto: “Ser poeta es escribir de lo imposible”. Un juego con la intuición, y la profundidad de la visión. Murua ha realizado un esfuerzo creativo de ofrecer al lector un mundo, como el rayo, de confluencia de idea y de palabra, de juego e intuición, de verdades entrevistas que se ofrecen con una rotundidad elegante…

Jon Kortazar

Anuncios