Etiquetas

, ,

El País, febrero 2002.

Cuando los sentimientos se convierten en signos de comprensión nace Cardiolemas. El sufijo “lema” parece provenir de la metodología puesta en marcha por los estructuralistas: sememas, lexemas… Cardio sigue hablando de lo esencial de la persona humana. En ese punto exacto en el que nacen el sentimiento y el sentido se crea la poesía de Kepa Murua que presenta con Cardiolemas su cuarto libro de poemas, un juego entre la semántica y la cartografía.

La poesía de Kepa Murua presenta desde hace tiempo un perfil característico, es radical en su concepción, alejado del romanticismo, busca en el expresionismo, en el dibujo de un mundo interior que responde a las llamadas de la realidad, el entronque con un mundo que se expresa en chispazos, en breves poemas, que en su singularidad buscan la perplejidad y el extrañamiento del lector. Una poesía para la intensidad y  la sorpresa.

Uno de los poemas define a este poesía como “un cuaderno de ateridas voces”, voces sin seguridad, en el frío y desde el frío de una sensación de precariedad.

Murua trabaja más con imágenes que con significados. Sus poemas pretenden transmitir una visión, más que una significación. Poemas de la mirada, más que poemas del sentido.

Las frases poéticas, que descienden de un expresionismo condensado, impactan, y pueden crear sensaciones de cierta confusión en el lector, que siempre deberá estar atento a la especial configuración de esta poesía de la extrañeza. Extrañeza por parte del autor que siempre busca un punto de partida que se acerque a lo real, pero transfigurando en su especial sensibilidad esa mirada sobre lo cercano, que busca “el pasaje de un alma incinerada”. Y extrañeza por parte del lector que se verá obligado a leer un texto en el que los cambios de registro señalan un camino poco fácil.

No es de extrañar que la obra de este poeta,  que ha sido traducido al italiano y al portugués, concite adhesiones entre un grupo de lectores que sigue con constancia su obra.

Poemas breves con bruscos giros en el planteamiento del texto, que provienen de su sentido de la poesía, de la mirada personal, de los cambios de registro que pueden despistar al lector poco atento.

Kepa Murua está llevando a cabo una obra muy personal, ceñida a una muy particular visión y concepción de la poesía. A veces parece decir que su obra o se toma o se deja.

Jon Kortazar

Anuncios